Rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla
La rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) suele producirse durante un giro, una frenada o un aterrizaje con la rodilla mal controlada. Puede escucharse un chasquido, aparecer inflamación rápida y sentirse que la rodilla falla. El dolor puede disminuir en pocos días, pero eso no significa que el ligamento se haya recuperado.


Síntomas habituales de una rotura del LCA
- Chasquido en el momento de la lesión.
- Inflamación durante las primeras horas.
- Pérdida de movilidad y dificultad para apoyar.
- Sensación de inestabilidad al girar, bajar escaleras o cambiar de dirección.
- Dolor que puede coexistir con lesión meniscal, del cartílago u otros ligamentos.
Cómo se diagnostica
La historia de la lesión y la exploración son esenciales. Las maniobras de Lachman, cajón anterior y pivot shift ayudan a valorar la estabilidad. La radiografía descarta fracturas y la resonancia confirma el estado del LCA y busca lesiones asociadas. En la fase aguda, el dolor y la inflamación pueden limitar la exploración, por lo que a veces se repite cuando la rodilla está más tranquila.
¿Siempre necesita cirugía?
No. La decisión depende de la inestabilidad, la edad biológica, el tipo de trabajo, el deporte, las lesiones asociadas y los objetivos de la persona. Un tratamiento conservador bien dirigido puede ser adecuado cuando la rodilla permanece estable y no se practican actividades con giros frecuentes. La reconstrucción suele plantearse ante inestabilidad persistente, deseo de volver a deportes de pivote o lesiones meniscales reparables.
Rehabilitación: qué debe recuperar la rodilla
- Extensión completa y movilidad funcional.
- Control de la inflamación y ausencia de dolor relevante.
- Fuerza de cuádriceps, isquiotibiales, glúteos y pantorrilla.
- Equilibrio, propiocepción y control de la rodilla en apoyo unilateral.
- Capacidad para correr, frenar, saltar y cambiar de dirección con buena técnica.
Vuelta al deporte: se decide con criterios, no solo con meses
Volver porque han pasado seis meses puede ser demasiado pronto. La decisión debe combinar tiempo de recuperación con pruebas de fuerza, saltos, control neuromuscular, ausencia de derrame y confianza psicológica. En muchos deportistas la vuelta completa se sitúa alrededor de los nueve a doce meses, pero el plazo cambia según la lesión, la técnica quirúrgica, la evolución y las exigencias del deporte.
También puede consultar los artículos sobre inestabilidad de rodilla y lesiones de los ligamentos de la rodilla.
Vídeo: identifica el origen del dolor de rodilla
Valoración prioritaria: consulte si la rodilla se bloquea, no puede apoyar, presenta una deformidad, aumenta mucho de volumen o continúa fallando al caminar.
Fuentes de consulta: AAOS: lesiones del ligamento cruzado anterior y criterios de tratamiento y vuelta al deporte.
Más información: índice de artículos médicos de la A a la Z y vídeos médicos por especialidad.