Consulta médica, nutrición clínica y medicina deportiva

Medicina · Nutrición · Bienestar

Dr. Juan José González Santiago

Médico Nutricionista y especialista en Medicina Deportiva

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Publicado por en Ago 10, 2023 en Salud y prevención |

Infecciones por hongos en los pies: pie de atleta y onicomicosis

Infecciones por hongos en los pies: pie de atleta y onicomicosis

El pie de atleta y la onicomicosis son infecciones por hongos frecuentes, pero no son la misma enfermedad. El pie de atleta afecta a la piel; la onicomicosis afecta a la uña. Diferenciarlas es importante porque el diagnóstico, la duración del tratamiento y la respuesta esperada son distintos.

Ilustración médica 3D del pie de atleta y la onicomicosis
El pie de atleta afecta a la piel y la onicomicosis a la uña; pueden coexistir, pero requieren valoración y tratamientos distintos.

Pie de atleta: una infección de la piel

El pie de atleta o tinea pedis suele aparecer entre los dedos, aunque también puede extenderse a la planta y los laterales del pie. Puede causar picor, descamación, grietas, enrojecimiento, escozor o pequeñas ampollas. El calor, la humedad, el calzado poco ventilado y caminar descalzo en duchas o vestuarios compartidos favorecen su transmisión y persistencia.

Onicomicosis: cuando el hongo afecta a la uña

La onicomicosis puede volver la uña amarillenta o blanquecina, más gruesa, frágil, deformada o parcialmente despegada. No es un «tipo de pie de atleta»: es una infección diferente, aunque ambas pueden coexistir y favorecer recaídas.

No toda uña engrosada o decolorada tiene hongos. Los traumatismos repetidos, la psoriasis y otras alteraciones ungueales pueden tener un aspecto parecido. Por eso, especialmente antes de indicar un tratamiento oral, puede ser recomendable confirmar el diagnóstico mediante una muestra de la uña.

¿Cómo se tratan?

  • Pie de atleta: suele responder a antifúngicos tópicos aplicados durante el tiempo indicado, junto con medidas para mantener la piel limpia y seca.
  • Onicomicosis leve o limitada: algunos tratamientos tópicos específicos para la uña pueden ser adecuados, pero requieren constancia durante meses.
  • Onicomicosis extensa, gruesa o persistente: puede necesitar un antifúngico oral con receta. La elección depende de la extensión, otros problemas de salud, posibles interacciones y contraindicaciones.

Los antifúngicos orales no deben utilizarse por cuenta propia. Algunos requieren valorar previamente la función hepática y la medicación habitual. La pauta y los controles no son iguales para todas las personas. Además, aunque la infección esté controlada, la uña tarda meses en recuperar su aspecto porque debe crecer una uña nueva.

Cómo reducir el riesgo de contagio y recaída

  • Secar cuidadosamente los pies, sobre todo entre los dedos.
  • Cambiar los calcetines cuando estén húmedos y alternar el calzado para permitir que se ventile.
  • Usar chanclas en duchas, piscinas y vestuarios compartidos.
  • No compartir toallas, calcetines, zapatos ni utensilios para las uñas.
  • Tratar también el pie de atleta si existe junto a una onicomicosis.
  • Mantener las uñas cortas y utilizar instrumentos limpios.

¿Cuándo conviene consultar?

Conviene solicitar valoración si el problema no mejora, se extiende, aparece dolor intenso, inflamación, secreción o fiebre, o si existen diabetes, mala circulación o defensas bajas. En estas situaciones, una grieta o lesión aparentemente pequeña merece especial atención.

No tratamos solo un número, buscamos la causa.

Dr. Juan José González Santiago

Información revisada: 12 de octubre de 2026. Contenido divulgativo; no sustituye una valoración médica individual.

Fuentes clínicas: American Academy of Dermatology y NHS.

Más información: índice de artículos médicos de la A a la Z y vídeos médicos por especialidad.