Menta y aceite de menta: usos, evidencia y precauciones
La menta piperita (Mentha × piperita) y la hierbabuena son plantas emparentadas, pero no son exactamente lo mismo. Tampoco equivalen una infusión de hojas y una cápsula de aceite esencial: contienen cantidades muy distintas de sus componentes.
¿Para qué se ha estudiado el aceite de menta?
La investigación más útil se centra en los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII). Algunos estudios encuentran una mejoría del dolor abdominal y del conjunto de síntomas en adultos que toman cápsulas de aceite de menta con recubrimiento entérico. El efecto no está garantizado y la calidad de los estudios varía. Esta presentación puede reducir parte de las molestias de reflujo que produce el aceite liberado en el estómago.
La hoja de menta en infusión se consume tradicionalmente después de comer. Hay poca investigación para concluir que el té trate una enfermedad digestiva. Tampoco se ha demostrado que el aceite de menta por sí solo cure la indigestión, las infecciones o las enfermedades respiratorias.
Precauciones
El aceite esencial concentrado puede causar ardor, náuseas, dolor abdominal o reacciones cutáneas. En algunas personas empeora el reflujo. No debe aplicarse aceite o mentol en la cara de bebés o niños pequeños, ya que puede afectar a su respiración. No es adecuado improvisar dosis ni ingerir aceite esencial puro por cuenta propia.
La menta usada como alimento suele ser compatible con el embarazo y la lactancia, pero hay poca información sobre dosis medicinales en estas etapas. Si toma medicamentos, tiene una enfermedad digestiva, está embarazada o piensa dar un preparado a un menor, consulte antes con un profesional. La elección de un producto para SII debe adaptarse a los síntomas y a la situación clínica.
Fuentes
NCCIH (NIH): Peppermint Oil, utilidad y seguridad. Información revisada en mayo de 2025.