Acidosis y alcalosis: causas y lectura de la gasometría
La sangre mantiene un pH dentro de un margen estrecho, aproximadamente entre 7,35 y 7,45. Si desciende hablamos de acidemia; si aumenta, de alcalemia. Acidosis y alcalosis describen los procesos que empujan el pH en una u otra dirección. Pueden coexistir varios procesos y el pH incluso puede encontrarse cercano a lo normal.
¿Qué hacen los pulmones y los riñones?
Los pulmones regulan la eliminación de dióxido de carbono (CO₂). Los riñones participan en la regulación del bicarbonato (HCO₃⁻) y la eliminación de ácidos. Un cambio primario en la ventilación se llama trastorno respiratorio; un cambio primario en bicarbonato o en la carga de ácidos se clasifica como metabólico. La respuesta compensadora del otro sistema puede modificar el resultado de la gasometría.
Acidosis metabólica
Puede aparecer por pérdida de bicarbonato en una diarrea intensa, por enfermedad renal, por acumulación de cetonas en la cetoacidosis diabética, por exceso de lactato en algunas enfermedades graves o por ciertas intoxicaciones. Suele acompañarse de bicarbonato bajo; la respiración puede hacerse más rápida y profunda como respuesta. La concentración de potasio no se puede predecir solo por el diagnóstico de acidosis: depende de la causa y debe medirse.
Acidosis respiratoria
Ocurre cuando el organismo retiene CO₂ por ventilación insuficiente. Puede relacionarse con enfermedades pulmonares, alteraciones del control de la respiración o algunos medicamentos. La interpretación depende también de si el problema apareció de forma aguda o lleva tiempo presente.
Alcalosis metabólica y respiratoria
Los vómitos prolongados y algunas situaciones relacionadas con diuréticos pueden favorecer la alcalosis metabólica. La alcalosis respiratoria aparece cuando se elimina demasiado CO₂ por hiperventilación; sus causas incluyen problemas pulmonares, fiebre, falta de oxígeno y otras enfermedades. No debe atribuirse toda hiperventilación a ansiedad sin valorar el contexto.
Cómo se estudia
Una gasometría arterial o venosa informa sobre el pH y el CO₂. Junto con el bicarbonato, los electrólitos, la función renal, la glucosa y, según el caso, el lactato o las cetonas, permite identificar el trastorno y buscar su causa. Ningún valor aislado establece por sí solo el diagnóstico completo. El tratamiento se dirige a la enfermedad responsable.
La confusión, la respiración muy rápida o profunda, el deterioro del estado general y una posible intoxicación requieren atención sanitaria urgente.