Consulta médica, nutrición clínica y medicina deportiva

Medicina · Nutrición · Bienestar

Dr. Juan José González Santiago

Médico Nutricionista y especialista en Medicina Deportiva

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Publicado por en Feb 4, 2022 en Medicina Deportiva, Nutrición |

Ayudas ergogénicas nutricionales: utilidad, evidencia y riesgos

Ayudas ergogénicas nutricionales: utilidad, evidencia y riesgos

Las ayudas ergogénicas nutricionales pueden mejorar el rendimiento en situaciones concretas, pero no sustituyen el entrenamiento, la alimentación, el descanso ni una valoración individual. Solo unas pocas cuentan con evidencia sólida; otras no aportan beneficios demostrados y algunas pueden causar efectos adversos o problemas de dopaje.

Ilustración médica 3D de ayudas ergogénicas nutricionales para el rendimiento deportivo
La utilidad de una ayuda ergogénica depende del objetivo, el deporte, la dosis, la seguridad y el contexto de cada persona.

Qué es una ayuda ergogénica

Una ayuda ergogénica es una estrategia, sustancia o producto utilizado con la intención de mejorar el rendimiento, retrasar la fatiga o facilitar la recuperación. Puede ser nutricional, mecánica, psicológica o farmacológica. En este artículo nos centramos en las ayudas nutricionales y los suplementos deportivos.

“Suplemento” y “ergogénico” no son sinónimos. Un suplemento puede corregir una deficiencia sin aumentar el rendimiento de una persona que ya tiene niveles adecuados. Del mismo modo, un producto vendido para deportistas puede no haber demostrado ninguna ventaja real.

Vídeo del Dr. Juan José González Santiago: qué son las ayudas ergogénicas.

La base sigue siendo alimentación, entrenamiento y recuperación

Antes de plantear un suplemento conviene revisar la disponibilidad energética, los hidratos de carbono, la proteína, la hidratación, el sueño, la carga de entrenamiento y la recuperación. Un producto no compensa una dieta insuficiente, una planificación inadecuada ni la falta de descanso.

Los alimentos o productos deportivos —bebidas con hidratos y electrolitos, geles, barritas o proteína— pueden ser prácticos cuando resulta difícil cubrir las necesidades con comida convencional. Su utilidad depende de la duración del ejercicio, la tolerancia digestiva y el objetivo; no son necesarios para todas las sesiones ni para todas las personas.

Ayudas ergogénicas con evidencia en contextos concretos

Creatina monohidrato

Es una de las ayudas más estudiadas. Puede mejorar la fuerza, la potencia y el rendimiento en esfuerzos breves y repetidos, y facilitar la ganancia de masa muscular cuando acompaña a un entrenamiento adecuado. La forma con más evidencia es la creatina monohidrato.

Una pauta habitual es de 3 a 5 gramos al día. La fase de carga —aproximadamente 20 gramos diarios divididos en varias tomas durante 5 a 7 días— acelera la saturación, pero no es imprescindible. Puede aumentar algo el peso por retención de agua dentro del músculo. No necesita ciclos. En enfermedad renal, embarazo, menores o tratamientos complejos debe individualizarse con un profesional sanitario.

Vídeo del Dr. Juan José González Santiago: creatina monohidrato.

Cafeína

Puede mejorar la atención y reducir la percepción de esfuerzo. En muchas personas bastan dosis bajas o moderadas, alrededor de 1 a 3 mg por kilogramo de peso, tomadas antes del ejercicio. Aumentar la dosis no garantiza más beneficio y eleva el riesgo de nerviosismo, palpitaciones, molestias digestivas y alteración del sueño. La respuesta es muy individual y debe probarse durante el entrenamiento, nunca por primera vez en competición.

Beta-alanina

Puede ser útil en esfuerzos intensos que duran aproximadamente entre uno y cuatro minutos o en series repetidas. Su efecto requiere uso continuado durante semanas; una toma aislada no produce el mismo resultado. El hormigueo o picor transitorio es un efecto frecuente y puede reducirse repartiendo la dosis.

Bicarbonato de sodio

Actúa como tampón frente a la acidez generada durante esfuerzos de alta intensidad. Puede mejorar algunos protocolos, pero las náuseas, la diarrea y el dolor abdominal son frecuentes. La dosis y el momento de administración deben ensayarse con supervisión y no es apropiado para todas las personas, especialmente si existe hipertensión o restricción de sodio.

Nitratos y zumo de remolacha

Pueden mejorar la eficiencia del ejercicio y el rendimiento en algunas pruebas de resistencia o esfuerzos submáximos. La respuesta depende del nivel del deportista, la dosis y el tipo de prueba. No todos los productos aportan la misma cantidad de nitrato.

Suplementos para corregir una deficiencia

Hierro, vitamina D, vitamina B12 u otros micronutrientes pueden mejorar salud y rendimiento cuando existe una deficiencia o un riesgo claro. Tomarlos “por si acaso” no ofrece el mismo beneficio y puede causar toxicidad, interacciones o enmascarar un problema. La decisión debe basarse en síntomas, alimentación, exploración y, cuando corresponda, analítica.

Productos con evidencia limitada o promesas exageradas

  • BCAA: suelen añadir poco si ya se alcanza una ingesta adecuada de proteína completa.
  • Glutamina: no ha demostrado mejorar de forma consistente la fuerza o la masa muscular en personas sanas bien alimentadas.
  • L-carnitina: no funciona como un “quemagrasas” general en personas sin deficiencia.
  • Cromo, vanadio y boro: no cuentan con evidencia suficiente para recomendar su uso como potenciadores del rendimiento.
  • “Potenciadores de testosterona” y mezclas propietarias: suelen carecer de dosis transparentes y pueden incluir sustancias no declaradas.
  • Megadosis de antioxidantes: no mejoran necesariamente el rendimiento y podrían interferir con algunas adaptaciones al entrenamiento.

Una etiqueta atractiva, el testimonio de un deportista o la palabra “natural” no demuestran eficacia ni seguridad. En charlatanería en el deporte y la nutrición explicamos cómo reconocer promesas sin respaldo.

Seguridad, contaminación y dopaje

Que un ingrediente sea legal no garantiza que el producto esté libre de sustancias prohibidas. Algunos suplementos pueden estar contaminados o no coincidir con la etiqueta. En el deporte federado existe responsabilidad objetiva: el deportista responde por lo que aparece en su organismo, aunque la contaminación no fuera intencionada.

  • Comprobar cada año la lista vigente de la Agencia Mundial Antidopaje.
  • Priorizar productos analizados por lotes mediante programas independientes reconocidos.
  • Guardar el envase, el número de lote, la factura y el certificado de análisis.
  • Evitar mezclas propietarias, productos de procedencia dudosa y promesas de efectos hormonales rápidos.
  • Revisar interacciones con medicamentos y antecedentes clínicos.

Cómo decidir si merece la pena

  1. Definir el objetivo y comprobar que existe un problema real que resolver.
  2. Revisar primero alimentación, entrenamiento, descanso e hidratación.
  3. Buscar evidencia para ese deporte, esa dosis y ese tipo de deportista.
  4. Valorar contraindicaciones, medicación y riesgo de dopaje.
  5. Elegir un producto con dosis declaradas y lote verificado.
  6. Probarlo durante el entrenamiento y registrar tolerancia y efecto.
  7. Reevaluar: si no aporta un beneficio medible, no mantenerlo por inercia.

El marco de suplementos del Australian Institute of Sport clasifica los productos según evidencia, seguridad y uso permitido. Es una guía útil, pero no sustituye la valoración clínica o nutricional individual.

Preguntas frecuentes

¿La creatina daña el riñón?

En adultos sanos, las dosis habituales de creatina monohidrato no han mostrado daño renal. Puede elevar la creatinina en una analítica sin significar por sí sola lesión renal. Quien tenga enfermedad renal o factores de riesgo debe consultarlo y no automedicarse.

¿Hay que tomar creatina solo los días de entrenamiento?

No. Su efecto depende de mantener saturados los depósitos musculares, por lo que suele tomarse a diario. El momento exacto es menos importante que la constancia.

¿Más suplementos significan más rendimiento?

No. Combinar productos aumenta el coste y el riesgo de duplicar ingredientes, superar dosis, sufrir interacciones o exponerse a contaminantes. Debe utilizarse el mínimo necesario para un objetivo concreto.

Fuentes médicas y deportivas

Contenido divulgativo. No sustituye una valoración médica, nutricional o antidopaje individual ni modifica tratamientos prescritos.

Más información: índice de artículos médicos de la A a la Z y vídeos médicos por especialidad.