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Publicado por en Ene 6, 2023 en General, Nutrición | 0 comentarios

LA ZANAHORIA Y SUS PROPIEDADES ANTICANCERIGENAS

LA ZANAHORIA Y SUS PROPIEDADES ANTICANCERIGENAS

Origen

La zanahoria actual ha evolucionado a partir de la zanahoria silvestre, un vegetal nativo de Asia Central con una textura más leñosa y menos sabrosa que la zanahoria domesticada que tenemos hoy en día. Hay dos tipos principales de zanahorias: orientales y occidentales. Las orientales se encuentran por toda Asia, y son de color amarillo o morado. Las occidentales más habituales son de color anaranjado, aunque también las hay blanco-amarillentas. Las zanahorias naranjas fueron seleccionadas en el siglo XVII en los Países Bajos para honrar a la casa real Orange, y se tornaron las más extendidas desde entonces en Occidente.

Descripción

La parte comestible de la zanahoria es la raíz principal o tubérculo. Suele medir entre 15 y 20 cm y pesar entre 100 y 250 g. La mata tiene hojas parecidas a las de los helechos y flores blancas o púrpura, con cinco pétalos y cinco estambres. Cuenta con unos tallos largos y apretados que alcanzan los 60 cm o más, pero lo que se ingiere es la raíz, cuyo núcleo interior guarda los nutrientes y el azúcar que le confieren su gusto tan particular.

Propiedades organolépticas

Como se ha mencionado antes, las variedades más conocidas son de color naranja, pero también las hay púrpura, rojas y amarillentas. Tienen una consistencia dura y crujiente con un sabor ligeramente dulce.

Propiedades nutricionales

La zanahoria es un alimento excelente desde el punto de vista nutricional gracias a su contenido en vitaminas y minerales. El agua es el componente más abundante, seguido de los hidratos de carbono, siendo estos nutrientes los que aportan energía. La zanahoria presenta un contenido en carbohidratos superior a otras hortalizas. Al tratarse de una raíz, absorbe los nutrientes y los asimila en forma de azúcares. El contenido de dichos azúcares disminuye tras la cocción y aumenta con la maduración. Cuidado con los diabéticos o sobre todo aquellos que ni siquiera saben que lo son.

Su característico color naranja se debe a la presencia de carotenos, entre ellos el beta-caroteno o pro-vitamina A, un compuesto antioxidante que se transforma en vitamina A. Asimismo, es fuente de vitamina E y de vitaminas del grupo B como los folatos y la vitamina B3 o niacina.

En cuanto a los minerales, destaca el aporte de potasio, y cantidades discretas de fósforo, magnesio, yodo y calcio. Las propiedades antioxidantes del beta-caroteno colaboran en combatir los radicales libres que pueden causar enfermedades del corazón, degeneración macular y cáncer. Las zanahorias también contienen una alta concentración de vitamina C que promueve la curación de heridas, ayuda a prevenir el daño a las células, ayuda a mantener dientes y encías saludables, y es esencial para un sistema inmune fuerte.

Curiosidades

Muchas verduras pierden parte de su valor nutricional cuando se cocinan, pero las zanahorias son diferentes: cocinarlas aumenta sus nutrientes, pues permite que el beta-caroteno se libere de la fibra  que la atrapa. Al vapor o hervidas son generalmente los mejores métodos para prepararlas, pero es importante no sobre cocinarlas: dejar las zanahorias ligeramente crujientes, pero aún suaves, es la forma más saludable.

En la Antigüedad, la zanahoria no siempre se cultivaba por su raíz, como hoy en día, pues era fibrosa y dura, sino por sus hojas y semillas aromáticas, tal como hacemos con sus parientes cercanos el perejil, el hinojo o el comino.

Ayuda a limpiar los dientes y estimula la secreción de saliva, algo que contribuye indirectamente a una buena digestión.

La deficiencia de vitamina A dificulta ver bien por la noche, que ya el nervio óptico se nutre de esta vitamina y una proteína llamada “opsina”, razón por la cual la zanahoria siempre se ha relacionado con la mejora de la visión.

Aumenta la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel y la protege de las radiaciones solares nocivas (UVA y UVB).

Usos

Las zanahorias se pueden consumir de muy diversas formas: crudas, cocidas, fritas o al vapor; y se cocinan en sopas, guisos, ensaladas, pasteles, así como en comidas preparadas para bebés y animales domésticos.

Sus hojas son usadas para la elaboración de cataplasmas y ungüentos para sanar quemaduras, heridas, herpes e inflamación en los dedos.

  Eficacia frente a CMCs: Se ha comprobado que el beta-caroteno, presente en la zanahoria, al igual que otros muchos fitoquímicos que se encuentran en frutas, legumbres y hortalizas, posee una clara actividad de inhibición de las CMCs en numerosos tipos tumorales. Estos compuestos son capaces de inhibir algunas de las principales rutas de señalización que intervienen en la proliferación de estas CMCs. En el caso del beta-caroteno, se han mostrado excelentes resultados sobre CMCs de neuroblastoma (muy maligno en la infancia) al combinar beta-caroteno con ácido retinoico, y que puede aumentar los efectos citotóxicos del quimioterapéutico cisplatino frente a dichas CMCs de neuroblastoma.
Dr. Juan José González Santiago

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