Consulta médica, nutrición clínica y medicina deportiva

Medicina · Nutrición · Bienestar

Dr. Juan José González Santiago

Médico Nutricionista y especialista en Medicina Deportiva

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Publicado por en Sep 9, 2021 en Medicina Deportiva |

Síndrome del túnel del tarso: síntomas y tratamiento

Síndrome del túnel del tarso: síntomas y tratamiento

Dolor, hormigueo, quemazón o sensación de corriente en la planta del pie pueden aparecer cuando el nervio tibial se comprime en la cara interna del tobillo. Este cuadro se conoce como síndrome del túnel del tarso. No todo dolor plantar se debe a esta causa: una valoración clínica completa es esencial para distinguirlo de una fascitis plantar, una radiculopatía lumbar, una polineuropatía o un neuroma de Morton.

Ilustración médica 3D del túnel del tarso y la compresión del nervio tibial en la cara interna del tobillo
El túnel del tarso está situado detrás y por debajo del maléolo interno. Por él pasan el nervio tibial, vasos y tendones.

¿Qué es el túnel del tarso?

Es un conducto osteofibroso localizado en la zona medial del tobillo, cubierto por el retináculo flexor. En su interior discurren el nervio tibial posterior y sus ramas, además de tendones y vasos. Si el espacio disminuye o aumenta la presión dentro del túnel, el nervio puede irritarse y producir síntomas sensitivos o, en casos avanzados, debilidad.

Síntomas más frecuentes

  • Dolor, quemazón, calambre u hormigueo en la cara interna del tobillo, el talón o la planta del pie.
  • Adormecimiento que puede extenderse hacia el arco plantar y los dedos.
  • Empeoramiento al caminar, correr o permanecer mucho tiempo de pie; algunas personas también presentan molestias nocturnas.
  • En cuadros evolucionados, pérdida de sensibilidad o debilidad de la musculatura intrínseca del pie.

La distribución varía porque la compresión puede afectar al tronco del nervio tibial o a una de sus ramas. Por eso no existe un único patrón que confirme por sí solo el diagnóstico.

¿Por qué aparece?

Puede relacionarse con un traumatismo o una secuela de esguince de tobillo, inflamación de tendones, varices, quistes o masas que ocupan espacio, deformidades del pie, edema o cambios biomecánicos. La diabetes y otras enfermedades que afectan a los nervios pueden coexistir y dificultar el diagnóstico. En una parte de los casos no se identifica una causa única.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico comienza con la historia clínica y la exploración: localización de los síntomas, sensibilidad, fuerza, movilidad del tobillo, apoyo del pie y reproducción del hormigueo al percutir sobre el nervio —signo de Tinel—. Ninguna prueba aislada es definitiva. Según el caso pueden solicitarse:

  • Ecografía: permite valorar el nervio de forma dinámica y detectar quistes, alteraciones tendinosas o causas vasculares.
  • Resonancia magnética: ayuda a estudiar lesiones ocupantes de espacio y tejidos profundos.
  • Electromiografía y estudios de conducción nerviosa: pueden apoyar el diagnóstico y valorar la función del nervio, aunque un resultado normal no siempre lo excluye.
  • Analítica: se reserva para situaciones en las que se sospechan diabetes, alteraciones tiroideas, déficits nutricionales u otras causas sistémicas.

Problemas que pueden parecerse

La fascitis plantar suele provocar dolor mecánico en el talón, especialmente en los primeros pasos, pero no acostumbra a producir hormigueo. También deben considerarse la radiculopatía S1, la neuropatía periférica, las fracturas por estrés, el neuroma de Morton y otros atrapamientos nerviosos. El síndrome del túnel carpiano comparte el mecanismo de compresión nerviosa, pero afecta a un nervio diferente en la muñeca.

Tratamiento: primero, identificar la causa

El tratamiento debe individualizarse. En ausencia de una lesión que requiera intervención, suele comenzarse con medidas conservadoras: modificación temporal de las actividades que desencadenan los síntomas, calzado con espacio suficiente, corrección de factores biomecánicos cuando están presentes y un programa de fisioterapia adaptado. Los ejercicios de movilidad neural, fuerza y control del pie no deben provocar un aumento mantenido del dolor o del adormecimiento.

Los analgésicos o antiinflamatorios pueden ser útiles en situaciones seleccionadas, siempre valorando antecedentes, contraindicaciones e interacciones. Las ortesis no son necesarias para todo el mundo: pueden ayudar cuando existe una alteración mecánica concreta. En algunos casos se plantean infiltraciones guiadas, evitando lesionar el nervio y tras discutir beneficios y riesgos.

¿Cuándo se valora la cirugía?

La descompresión quirúrgica se reserva principalmente para síntomas persistentes que no responden al tratamiento conservador y cuando existe una causa de compresión bien definida, como un quiste o una masa. Los resultados publicados son variables y dependen de la causa, la duración de los síntomas y el estado previo del nervio; por ello, la indicación debe ser prudente y personalizada.

Cuándo consultar sin demora

  • Debilidad progresiva, caída del pie o dificultad nueva para mover los dedos.
  • Pérdida extensa o progresiva de sensibilidad.
  • Dolor intenso tras un traumatismo, imposibilidad para apoyar, deformidad o gran hinchazón.
  • Pie frío o pálido, fiebre, herida, enrojecimiento importante o signos de infección.

La vuelta al ejercicio debe ser gradual y guiada por la evolución de los síntomas, no por un plazo fijo. Si buscas mejorar tu actividad general, consulta también cuánto ejercicio necesitamos para cuidar la salud.

Preguntas útiles para la consulta

  • ¿En qué zona del pie comienza el hormigueo y hacia dónde se extiende?
  • ¿Aumenta al caminar, correr, estar de pie o por la noche?
  • ¿Existe una lesión previa, diabetes u otro problema nervioso?
  • ¿Hay pérdida de sensibilidad o debilidad que esté progresando?

Lleve los informes previos, la lista de medicación y la información sobre el calzado o la actividad que agravan los síntomas.

Vídeo propio relacionado: hormigueo y adormecimiento en los pies

Explico posibles causas del hormigueo de manos y pies, entre ellas compresiones nerviosas, neuropatías y déficits. Complementa el diagnóstico diferencial del túnel del tarso; la causa concreta requiere exploración.

Ver el vídeo propio en Instagram.

Contenido y recursos revisados el 11 de octubre de 2026.

Fuentes médicas

Nota: esta información es educativa y no sustituye una valoración médica individual. El dolor o el hormigueo en el pie puede tener causas diferentes que requieren tratamientos distintos.